68 años y el Océano Atlántico a remo

Aleksander Doba ha sido nombrado aventurero del año por la prestigiosa revista National Geographic. Descubramos por qué.

El pasado 19 de abril, Aleksander Doba remaba las últimas millas en solitario de su viaje a través del océano atlántico. Un viaje de 12.418 km. que completó con Olo, su kayak de 7 metros con el que llegó hasta la “bahía de Smyrna Beach” en Florida. Para nosotros, el desafío cobra aun más relevancia si tenemos en cuenta la edad del aventurero, nada más y nada menos que 68 años.

Aleksander Doba

Aleksander Doba

“Cuando la gente me pregunta mi edad les respondo diciendo, “¡No soy viejo! ¡tengo 68 años de juventud!”

Doba, partió del puerto de Lisboa el 5 de Octubre de 2013 con la intención de remar los 8690 km. que separan Europa de Estados Unidos y con las previsiones de completar la aventura para mediados de Febrero de 2014. Sin embargo, diversos temporales y el fallo de parte del equipo de abordo desviaron a Doba de la ruta original haciendo que tuviera que remar 2000 km. extra y pasar en el océano dos meses más de lo esperado. Con los cerca de siete meses de viaje, Doba batió el récord de duración de un viaje en solitario y en kayak. Actualmente es una de las dos personas que han conseguido cruzar el océano atlántico remando en solitario y sin vela.

Para completar la expedición, Doba navegó unos 50 km. al día, actividad que solía hacer durante la noche, cuando bajaban las temperaturas. Nunca dormía más de 6 horas diarias. El espacio en Olo era muy reducido y estaba optimizado para llevar las provisiones y equipo técnico suficientes para aguantar todo el recorrido. Una vez se alejaba lo suficiente de la orilla, Doba se desnudaba para continuar el viaje de forma “más confortable”.

Según relata el propio Doba, estuvo acompañado en todo momento, cuando no eran las aves costeras, se le acercaban peces, delfines, tortugas e incluso tiburones.

Doba recordaba “Docenas de curiosos tiburones se acercaron a mi pero solo uno de ellos me intentó atacar, tuve que golpearle fuertemente en la cabeza con el remo para ahuyentarlo” también comentaba lo curioso que era ver a peces voladores en las zonas más cálidas del atlántico. “Cuando alguno de ellos aterrizaba sin querer en mi kayak me alegraba mucho porque esa noche no tendría que cenar la comida deshidratada que llevaba abordo”.

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Doba no empezó a remar en kayak hasta que no cumplió los 34 años y no entrenó especialmente para preparar su aventura.

“Me considero un turista,” explicaba. “Hago expediciones oceánicas como turista. Y un turista no se prepara demasiado. Eso si, soy físicamente bastante activo, ando en bicicleta, trabajo en el jardín de mi casa y me gusta mucho caminar.”

A parte de algunas erupciones en la piel a causa de la larga exposición al agua salada, parece que Doba no sufrió muchos altercados físicos. Pero el recorrido no fue sencillo. después de navegar durante algo más de dos meses, en mitad del océano el teléfono satélite y GPS de Doba dejó de funcionar por lo que pasó incomunicado 47 días. Las pilas fallaron así que este ingeniero jubilado se las tuvo que arreglar para conseguir hacer funcionar su equipo y poder continuar su viaje. En algunos tramos, Doba tuvo que remar olas de casi 10 metros. Además tuvo que lidiar con vientos en contra y corrientes que le mantuvieron remando a la deriva en el conocido triángulo de las Bermudas durante semanas, Llegando incluso a pasar hasta tres veces por la misma ruta.

Finalmente, el timón del kayak no aguanto las sacudidas de las tormentas y Doba se vio obligado a hacer una parada técnica en Bermuda para reparar el bote. Una vez el reparado, Doba volvió al punto exacto de la ruta donde abandonó para finalizar los 1.127 km. que le quedaban para completar el desafío. Doba aprovechó para hacer otra modificación importante a Olo y le quitó las barras anti-vuelco que había estado llevando desde que partió. Con este cambio, Doba afirmó ir mucho más cómodo ya que el kayak era más estable y no ofrecía tanta resistencia al viento.

Pero esta no ha sido la única aventura de Doba, si bien ahora estaba realizando la expedición desde los puntos más alejados del Atlántico, en 2010, el polaco hizo lo mismo pero recorriendo la ruta más corta, desde “Dakar”, Senegal hasta “Acaru” en Brasil. Tras 5.472 km. y 99 días, Doba completaba con éxito su primera expedición trasatlántica.

Doba durante su primera expedición hacia Brasil.

Según el propio Doba “La primera expedición trasatlántica me sirvió para ponerme a prueba a mi mismo y a Olo y la segunda para superarme. Tengo dos hijos y dos nietas. Espero que aprendan a no temer los sueños, convertirlos en planes, hacerlos realidad y sentir la satisfacción de conseguir grandes hazañas”.

Entrevista a Aleksander Doba:

National Geographic

¿Viste algo de basura a lo largo del recorrido? ¿Cual es el estado del océano en general?

En ambas rutas, vi flotando basura en las costas de África y Europa. Sin embargo, en general desde mi bajo punto de vista, el océano parecía limpio. No vi manchas de aceite flotando ni grandes cantidades de basura. El trozo más grande de basura que vi fue un barril de plástico de 200 litros.

Por las fotos parece que solo podías dormir en una postura. ¿Es correcto?

Si, pero según fui consumiendo provisiones pude reorganizar el espacio para dormir en otras posturas.

¿Es mucho más difícil remar tu kayak que uno tradicional?

Olo tiene unos 7 metros de largo y pesa 500 kg. Navegar con Olo fue mucho más difícil que hacerlo con un kayak convencional.

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¿Pensante en algún momento que no llegarías a Florida?

No, aunque esas 40 noches de extremo esfuerzo para luchar contra vientos y corrientes en el triángulo de las Bermudas me desgastó muchísimo.

¿Temiste por tu vida en alguna ocasión?

Cuando estaba solo en el océano no temí por mi vida en ningún momento. Sin embargo, en Brasil, cuando estaba navegando por el Amazonas en 2011 sobreviví a dos ataques de guerrillas armadas. Me robaron durante horas y una semana después volvieron a asaltarme. En ambos casos me apuntaron con rifles, pistolas y machetes. No estaba seguro de si me darían salir vivo.

¿Que te dice tu mujer cuando le dices que vas a atravesar el atlántico remando con un kayak?

Siempre ha tratado quitarme de la cabeza estas ideas, la verdad es que son momentos difíciles entre ambos.

¿Piensas volver a hacer algo como esto?

No voy a volver a remar por el océano atlántico pero remar por algún otro sitio.. quizás.

Texto traducido del artículo “Aventures of the year 2014/2015” de National Geographic.

Más info en su web www.aleksanderdoba.pl